Este libro pretende ser una guía para aquellos que quieran adentrarse en el mundo de las grabaciones de tango. Por orden alfabético, desfilan los nombres de más de 150 artistas fundamentales de la música rioplatense, con una descripción de sus grabaciones, orientadas hacia discografías que se pueden conseguir en formato CD. Es decir que es una guía práctica, no para especialistas o musicólogos sino para tangueros o melómanos en general.
En la clara introducción, Omar García Brunelli (él sí un musicólogo especializado en tango), nos cuenta un poco acerca de las primeras grabaciones de tangos, hechas en 1905 en... Inglaterra (!) y nos propone armar una discoteca básica de tango, que puede constar según sus consejos, de 20 CDs o de 1000, a gusto del fanático. Cada pequeña reseña es una biografía en miniatura, cuyo norte es la discografía del intérprete en cuestión. La longitud brindada a cada nombre, entonces, no depende sólo de la longevidad de los artistas o de su importancia en el ambiente del tango, sino de lo prolífico que haya sido en sus grabaciones.
Hay un espacio destacado de Gardel, pero esto se debe principalmente a que grabó más de 800 canciones (la mayoría de ellas, tangos). Se trata de un material de amena lectura y de consulta permanente, y nos alegra ver en este compendio los nombres de varios artistas que han sido seleccionados en el Club del Disco (como Brián Chambouleyron, Lidia Borda o Ramiro Gallo, por no citar al obvio Leopoldo Federico). Pero esto no es todo: además trae como apéndice un disco con históricas grabaciones que van de 1910 a 1956 y que incluyen grabaciones de artistas fundamentales como Julio de Caro al frente de su sexteto, las típicas de Arolas, de Gobbi, de Troilo, de Fresedo y de Pugliese, entre otras, y cantantes como Rosita Quiroga, Ada Falcón, Carlos Gardel, Julio Sosa o Francisco Fiorentino.
Son 21 tracks sin desperdicio, que nos llevan del asombro por las primeras grabaciones al disfrute por la calidad de las grandes orquestas de los años ‘40 y ‘50.


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