Como una continuación in crescendo de aquel gran álbum que fue Panorámico (seleccionado como Disco del Mes por el Club del Disco en 2007), ahora, con Estrambótico, Emilio Haro ahonda en la idea de crear músicas instrumentales y de ambiente, con pocos elementos e incluso modos no convencionales pero muy de esta época. Es decir, construye su discurso en capas de sonidos que vienen de distintas fuentes y procesos, en algunos casos: el tratamiento digital o de filtros de audio, y en otros desde instrumentos acústicos. Esas capas van dando en la totalidad una amalgama delicada, como piezas artesanales, con variedad de timbres y textura, así los ocho temas del disco se van mostrando encantadores, con duraciones y climas bien diversos. En este segundo trabajo de Haro hay sí un mayor descenlace melódico, la guía del relato esta planteada desde la melodía-armonía que nos va llevando tranquilos y entretenidos por su mundo bien temperado, con cierto misterio.
El ritmo es pausado, y hay influencias africanas, centroamericanas y brasileñas, como así también ideas del lenguaje de la música programática o la contemporánea, pero todas apenas perceptibles. Esa temporalidad lenta o media es como un latir frágil, todo esta como suspendido en un aire fresco, y suena naturalista, orgánico y etéreo a la vez.
Haro es además de multiinstrumentista y productor de discos para otros artistas, quien compuso, arregló, diseñó y grabó en su estudio casi todo lo que se escucha en Estrambótico; lo mismo sucedió con su opera prima. Más algunos invitados que aportaron al conjunto y con un arte de tapa que nos invita a profundizar, esta producción es perfecta para acompañar los días de verano en sus distintos momentos. A la vez que requiere de atención para disfrutarla en todo su esplendor minucioso, es muy amena y apta para todo tipo de escuchas, con una impronta amplia y abarcativa, que llena sin presión el espacio sonante.
Producido por Emilio Haro
> leer entrevisa con el autor sobre este disco.


Comentarios