Club del Disco

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EDITORIAL de febrero de 2007

HACER FOCO

OÍR Y ESCUCHAR

Habitamos una época que se caracteriza por el elogio a la velocidad, cantidad e inmediatez. Vivimos un tiempo que promueve ofertas abrumadoras y que suele imponer además ritmos vertiginosos.

Ante este panorama, desde el Club del Disco proponemos otro modo de relación con las cosas, otra manera de disfrute. Así, el Club sugiere una escucha diferente a la habitual.
El Club implica apertura, observar y profundizar.

Detrás de cada selección que hacemos, hay conceptos que nos guían:
Ante tanta cantidad, la calidad y la intensidad.
Ante la velocidad, el detenerse, la parsimonia.
Frente al “use y tire”, el guardar, el cuidar, el reparo.

Privilegiar la recepción, respetar la reunión del artista con su público, tomarse el tiempo para construir esa relación.

Desde el Club proponemos volver a valorar el hecho artístico y salir a su encuentro, estar predispuestos a lo novedoso, al riesgo, a lo distinto. A la sorpresa.

En definitiva, el Club intenta abrir nuevos mundos con un disco.

 

Club del Disco.

Acercanos tu opinión

AÑO 2 . NÚMERO 19

DISCO DEL MES de febrero de 2007

AÑOS DESPUÉS

EDGARDO CARDOZO TRIO

AÑOS DESPUÉS - Edgardo Cardozo Trío
SELECCIÓN PARA FEBRERO

Canción
Acústico y eléctrico

 

poesía, melodía, armonía, ritmo / boleros / urbano

 

fecha de entrega: 1 al 18 de FEBRERO

 

cód. 51


El primer trabajo solista que Edgardo Cardozo publicara por el desaparecido sello BAM, tiene ahora una re edición alentada por el Club. Hemos seleccionado ese material exquisito, que se hallaba descatalogado y en su momento no tuvo la repercusión que merecía.

Este álbum de canciones muy bien interpretadas, muestra a Cardozo compositor, guitarrista y cantante desarrollando en profundidad cada aspecto, en formato de trío de guitarras, con algunas variantes.

La formación del trío es inusual ya que en vez de una segunda guitarra española o requinto, utiliza una guitarra eléctrica, y en lugar del típico guitarrón de los grupos de bolero centroamericano, aquí usan un bajo acústico interpretado por Norberto Córdoba. Cardozo toca guitarras acústica, criolla y de 12 cuerdas. Se suma René Rossano, que con todas las posibilidades del instrumento eléctrico va aportando otras texturas, pintando con colores a veces inesperados, y generando profundidad espacial. Hay en el disco algunos solos, pero que parten siempre desde el concepto original de cada tema, de forma que no resultan una mera demostración de destreza, sino un verdadero desarrollo melódico de las composiciones. La interpretación está realizada con solvencia y ajustadamente.

En la grabación se escucha el carácter naturalista del vivo, pero con la precisión de una producción en estudio. En Años Después confluyen boleros, música rioplatense, jazz, milongas y tangos, cantados por la voz dulce y emotiva de Edgardo Cardozo, y también algunos temas instrumentales.

Se aprecia en este disco la sinergia entre los distintos estilos, en la que elementos esenciales de unos se encuentran traspolados en otro, —por ejemplo el tema “Don José”, de tempo rápido y armonía que podría remitir al jazz instrumental, pero en el que se aplica una letra que contrasta en su temática y su proveniencia con lo que sugiere la música—.

Se pueden vislumbrar también juegos con el absurdo, en sutilezas de sentido entre la letra y los estilos musicales sobre los que éstas se construyen.

Se trata de una gran obra de música popular hecha desde el conocimiento de las tradiciones a las que hace referencia, y llegando hasta los bordes del lenguaje de la música erudita, sin perder por ello su carácter popular.

Los textos que comprenden la obra son autoría de Cardozo en su mayoría, algunos otros del escritor Leónidas Lamborghini con música de Cardozo y cuatro covers muy particulares. Nada está librado al azar en la elección de cada elemento. Todas las letras contienen una emocionalidad con cierto dramatismo, siempre dentro de las características del género.

La presentación gráfica es la misma que se hizo en su momento para la edición de Buenos Aires Música (BAM, proyecto del Gobierno de la Ciudad).

Se trata entonces de un disco que por su factura y concepto cierra un círculo perfecto, donde se encuentran todos los ingredientes de la canción, realizados con buen gusto. Cardozo podría ser imaginado como un Chico Buarque, pero a la argentina. Por su cuidada labor como compositor y creador de canciones, su uso de la armonía y por su poesía sensible e inteligente.

 

 

FICHA TÉCNICA

MÚSICOS

Norberto Córdoba: bajo acústico y coros.
René Rossano: guitarra eléctrica, acústica y coros.
Edgardo Cardozo: voz, guitarra criolla, melódica y de 12 cuerdas.

PRODUCCIÓN ARTÍSTICA

Gustavo Mozzi.

PRODUCCÓIN MUSICAL

Cardozo, Córdoba, Rossano, Siutti

GRABACIÓN

Grabado y masterizado en Recording Studio, entre marzo y abril de 2000.

TÉCNICO

Marcelo Siutti grabó, mezcló y masterizó.

DISEÑO GRÁFICO

Nora Monkman y Gisela Schuster.

SELLO

Epsa music

TEMAS
  1. Bolero de la espera
  2. Tú me has de querer
  3. Ellos
  4. Mírala
  5. Don José
  6. Cartas
  7. Reina
  8. Fuimos
  9. Grillito
  10. El gallo fané
  11. Milonga por tonos
  12. Mañana domingo
  13. Mucho corazón
  14. Despertaré
  15. La ventana

 

A QUÉ SUENA

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ENTREVISTA de febrero de 2007

Edgardo Cardozo

EDGARDO CARDOZO

LA CANCIÓN DE LOS AÑOS

Lleno de buenos recuerdos por los momentos pasados con sus amigos y compañeros en ese proyecto, Cardozo nos cuenta sobre el disco, la consecuencia real de aquel encuentro.

¿Cómo fue el origen del trabajo en grupo?
El trío surgió espontáneamente como reunión de amigos que se juntan a tocar. Primero tocamos un poco de todo, luego fue orientándose a mis canciones, sin abandonar la idea de versionar algunos temas que nos gustaban mucho. Los ensayos nunca perdieron ese clima de reunión de amigos, sabíamos el horario de comienzo (raramente se cumplía), pero no cuando terminaba!.
Así que tuvimos muchas horas de vuelo, no sólo pasando los temas ya arreglados, sino también improvisando. Eso marco el ajuste del trío, el empaste del sonido de cada uno, la percepción de los matices y de la dinámica.

¿Cuándo y como se hicieron las composiciones?
El título del disco se refiere al tiempo que paso entre la composición de algunas de esas canciones y la grabación. Es decir, algunos temas tenían ya más de diez años de compuestos a la hora de grabar. En cuanto a cómo se compusieron sólo puedo decir que en algunos pocos casos fueron el resultado de un impulso acertado, y la otra gran mayoría, producto de un tortuoso proceso que tarda mucho tiempo en plasmarse.

¿Cómo hiciste la selección de los covers?
Entiendo cover como la reproducción más o menos literal de un tema ajeno. En tanto que una versión es para mí una opinión, en algunos casos mas potente que en una composición propia. Si yo canto un clásico, lo que se va a escuchar es mi opinión sobre una música que conoce todo el mundo, por lo que la escucha va ir a los detalles que diferencian a esa versión de otras anteriores. Entonces mi elección se basó en la posibilidad de apropiarme de esos temas y ejercer la responsabilidad de opinar.

¿Qué método usaron en la grabación?
Grabamos como sonábamos en vivo. Yo tocando y cantando al mismo tiempo. Sólo sobregrabamos algunos coros y alguna guitarra. Pero el concepto era captar lo mejor posible lo que era nuestro sonido en el escenario.

Y en la mezcla, ¿estuvieron presentes?
Estuvimos presentes y la hicimos entre todos contando con Marcelo Sciutti, que es un tipo bárbaro y nos ayudó mucho. A la hora de mezclar algunos temas fui expulsado de la sala porque escuchaba mi voz toda desafinada. Mis compañeros sabiamente me mandaron a tomar aire. Escucharse cantar no es de lo mas agradable que hay, y este fenómeno me confirmó que uno escucha lo que puede o quiere, rara vez lo que realmente suena.

En su momento, ¿qué te influenciaba?
La música brasileña, la uruguaya, el bolero, el flamenco, el tango, jazz. Y también lecturas variadas, el teatro, el cine, etc.

Sobre tradición popular y la canción. ¿Creés que este disco tiene un concepto?
No consciente por lo menos en este sentido. Cantar “Fuimos” o un bolero de Bola de Nieve supongo que tiene que ver con rescatar cosas que del cimiento, una base desde donde partir hacia otros rumbos. No soy un guardián del fuego de la tradición de ningún género, pero me quedo tranquilo porque sé que los hay. Entonces puedo dedicarme a hacer lo que tengo ganas sin culpa.

¿Con la armonía haces algún trabajo particular?
Mi intuición armónica es innata. Vino conmigo así que difícilmente pueda hablar de eso. No es el resultado de un experimento, ni tiene ninguna intención oculta. Siento que mi trabajo no es muy rico melódicamente, y justamente la armonía muchas veces viene a resignificar líneas melódicas que sin esa armonía no dirían nada. Mis compañeros de Puente Celeste se divierten cantando las melodías de mis temas en la combi cuando salimos de gira, y me gastan porque realmente algunas son de tres notas.

¿Qué pasaba entonces en tu entorno personal y en el afuera, el mundo?
La grabación coincidió con un momento de gran agitación espiritual y desencadeno todo un proceso que llega hasta hoy, de mucho estudio y trabajo en cosas que no tienen una respuesta inmediata y evidente. Y el mundo siempre igual, con sus historias de amor, locura y muerte... que es la vida que nos toca.

¿Y hoy, con esta nueva edición del material?
Me alegra muchísimo la vigencia de la grabación. Que las personas lo sienten igual de fresco que cuando lo hicimos hace seis años. Que no hay en el disco timbres que pasen de moda, o ritmos “del momento”, lo que lo hace envejecer con nobleza.

 

 

Cardozo

 

 

NOTA de febrero de 2007

MASTERIZADO

AYER Y HOY

El mastering es el último paso en la grabación de un disco, donde se dan los retoques finales a volúmenes, ecualización y demás detalles necesarios para lograr un resultado homogéneo en toda la obra. Pero hay mucho más en ese proceso, que supera la cuestión meramente técnica e involucra casi toda la música.

Hace unas semanas atrás, el suplemento Radar del diario Página 12 publicó un informe realizado por Juan Andrade, partiendo de la teoría de que el vinilo suena mejor que el CD.

En la nota se descubre algo mucho más importante que esto y tiene que ver con un detalle técnico no menor, que involucra el proceso de mastering de los discos y su uso al servicio del mercado. Mediante comentarios de especialistas en música y audio, la investigación revela una tendencia creciente y poco saludable de la industria discográfica y los soportes técnicos con los que escuchamos en la actualidad. Es muy interesante, por eso recomendamos la lectura del informe, que da cuenta de qué y cómo disfrutamos con el oído.

En el siguiente vínculo esta su reproducción on line: [click aquí]
Aprovechamos esta oportunidad para hacerles conocer también una anécdota y su explicación, que tienen mucho que ver con el tema en cuestión y nos la envío Eduardo Bergallo, por e-mail desde un avión.

MASTER - UN POCO DE HISTORIA:
El mastering se origina como una necesidad técnica en la era del vinilo para evitar problemas durante el Corte del disco.
Las herramientas involucradas en ese momento no son muy distintas a las usadas hoy en día.

  1. Atenuador dinámico de frecuencias altas (hoy conocido como D-Esser) ayudaba a controlar los picos de agudos (reforzados por la curva RIAA, esa que nos permite alejarnos del ruido a púa cuando reproducimos el disco en nuestra casa).
  2. Un compresor, controla el rango dinámico general y permite que entre mas cantidad de música por lado (al achicar el rango dinámico, se achicaba también el surco, por eso los maxis podían sonar mas fuertes y con más rango que los LP, ya que al contener un solo tema, la separación entre surcos era mucho mayor y ya no existía ese problema.
  3. Un ecualizador permitía ajustar un poco los graves que eran otro de los causantes de perforaciones en el corte (la cortadora atravesaba al disco).

Hoy en día las cosas se mantienen prácticamente igual exceptuando algunos upgrades que se hicieron (compresión en paralelo, ecualizacion M/S) y ya no es necesario hacer todo el lado de un tirón, ya que se trabaja en un tema, se para, se trabaja en el siguiente hasta completar el CD. Antes, se estudiaba que es lo que se iba a hacer en todo el lado del álbum y luego cuando se ponía a cortar el disco, no se podía parar. Equivocarse, salía caro.

Viví esa sensación con uno de los últimos discos que se hicieron en vinilo en Argentina (creo que fue el último) “Colores Santos” de Cerati-Melero. Durante el corte, había que hacer una sutil atenuación en la mitad de un tema (Tu medicina) para alejarnos un poco del sonido a cinta.

El ingeniero de FullerSound no quiso hacerlo. Yo debía hacerlo, así que me senté en la consola hasta que llego el tema, y agarré el fader.
No había problema en el momento donde comenzar el fade out porque había una reverb, pero luego había que subir de golpe para entrar con la batería y la voz. Nada que hoy no se resuelva con una línea de volumen sobre el master... pero en ese momento, transpiré dólares.

 

NÚMERO 19

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