Club del Disco

ASOCIATE

 

 

 

EDITORIAL de enero de 2006

YA SE VIENE FIN DE AÑO

Este año ha sido muy intenso para el staff del Club... y aún queda lo mejor!

No es aún el momento de hacer un balance -lo haremos en la Editorial del mes que viene-, pero sí de contarles que nuestras muy merecidas vacaciones serán en Enero.

Durante ese mes no haremos envíos, por lo que el disco del mes de enero será enviado junto al de diciembre. De esta manera, en diciembre todos los socios recibirán dos Discos del Mes -salvo quienes deseen realizar modificaciones en su pedido-.

Así, de paso, les dejamos más música para disfrutar con tiempo durante las vacaciones, y también -y muy importante- más opciones para regalar en estas fiestas buena música independiente argentina.

La selección de los dos discos del mes que enviaremos en diciembre ha sido realizada con esmero navideño, y constituye nuestro presente de fin de año para nuestros socios:

"Zorzal" de Axel Kryeger -como primicia-, y "Ramilonga", un disco fundamental de Vitor Ramil -en una edición argentina especialmente encargada por el Club del Disco-.

Hemos puesto a disposición, en el Catálogo de este mes, todos los títulos anteriores que aún nos quedan, para que puedas incluir entre tus regalos de fin de año o empresariales también aquellos discos que ya has disfrutado y querés dar a conocer entre tus amigos, familiares y compañeros de trabajo.

Y como siempre, si querés regalar discos del Club del Disco y hacerlos llegar a tus seres queridos en su propia casa -en cualquier país del mundo-, no tenés más que contactarte con el Club por teléfono o e-mail, y nosotros nos encargaremos de todo.

Recordá que salvo que canceles alguno de ellos, los dos Discos del Mes (el de diciembre y el de enero) te serán enviados y cobrados en la forma habitual, en el mes de diciembre.

Te deseamos que comiences esta recta final del 2005 con mucha alegría y calma (y sin atropellos, que habrá discos para todos!).

Hasta el mes que viene... o hasta cualquier momento en nuestro foro, que por fin ya está en la web!

Felicidades!

Club del Disco

 

Acercanos tu opinión

AÑO 1 . NÚMERO 7

DISCO DEL MES de enero de 2006

ZORZAL

AXEL KRYGIER

ZORZAL - Axel Krygier
SELECCIÓN DE ENERO

Instrumental & Canción

Acústico & Electrónico

 

diversión / lounge / mambo / psicodelia / funk / retro

 

fecha de entrega: 1 al 18 de Diciembre

 

cód. 22


En diciembre les adelantamos nuestro Disco del Mes de enero: Zorzal, el flamante trabajo de Axel Krygier, editado semanas atrás por el sello independiente Los Años Luz. Axel es un artista versátil que ha ido construyendo una estética fresca y muy personal,
influenciado por corrientes musicales disímiles.

ZORZAL, tercera producción de Axel Krygier como solista, es un disco irreverente y ecléctico. Un trabajo donde múltiples conceptos coexisten para crear un universo consistente y de gran riqueza, un mundo desmesurado donde todo está permitido.
Axel Krygier es un artista que sigue un camino muy personal: su interés por el folklore y la música latinoamericana, y sus experiencias rockeras se combinan en un disco que no pide permiso a la hora de mezclar géneros y moldearlos en función de un propósito estético personal. ZORZAL es un disco experimental y divertido, donde el juego y el placer van de la mano, cuyo ámbito natural de escucha parece ser el de las reuniones, fiestas y encuentros de grupos de amigos —tal vez nocturnos—.


En ZORZAL coexisten elementos diversos: el piano, desde el cual Axel desgrana acordes de resonancia francesa e impresionista, las melodías españolas, la atmósfera de cabaret vagamente alemán (que por momentos recuerda a Kurt Weill), las voces rugosas, cierto gusto rocker por la psicodelia y lo retro (con abundantes referencias a estilos del pasado), las flautas traversas, los componentes árabes y latinoamericanos, el jazz y el funk, y las bases folklóricas que sostienen el complejo edificio sonoro. Todo ello contribuye a la creación de un universo muy particular, cuyos componentes suelen presentarse deliberadamente fuera de contexto. En este disco nada está donde uno lo espera: los sonidos surgen de las profundidades de un mundo en el que Axel oficia de anfitrión desfachatado. Se trata, sin dudas, de un Krygier auténtico.

ZORZAL fue grabado por Axel de forma casera en su estudio personal, con apenas un par de micrófonos y la ayuda de una computadora. Fue luego mezclado en El Pie, uno de los estudios más completos de la Argentina, lo que le permitió alcanzar un sonido compacto donde cada uno de los múltiples instrumentos es perfectamente apreciable.

 

ARTISTA

Axel Krygier nació en Buenos Aires en 1969. Comenzó su carrera a los tempranos 13 años como flautista de folklore argentino. A lo largo de su carrera ha colaborado con grupos y solistas como La Portuaria, Los Pericos, Soda Stereo, Kevin Johansen y Charly García.
Entre 1996 y 1999 graba, de forma casera, su disco debut como solista, Échale semilla!, considerado Revelación del Año por el diario Clarín y la revista Rolling Stone. En 2003 se edita Secreto y Malibú, banda de sonido para la obra de danza homónima, que por esos años se presentó con éxito en nuestro país y en Europa. Miembro activo del Sexteto Irreal, se ha presentado con esta formación en los más diversos escenarios de la noche porteña. Zorzal es su más reciente trabajo como solista, aparecido a fines de noviembre 2005.

 

FICHA TÉCNICA

MUSICOS

Axel Krygier: piano, guitarra, bajo, percusión, synthe bass, órgano, rhodes, beat box cuatro venezolano, udú, kalimba, clavinet, flauta, clarinete, saxo barítono, saxo alto, trompeta, samplers, teclado, voz, coros.

Fernando Samalea: batería, tam-tam, rina usuki, voz.

Christian Basso: bajo.

Pablo Schvarzman: guitarra eléctrica.

Manuel Schaller: theremin, line 6.

Marcelo García : bombo legüero.

Minino Garay : congas y maraquitas.

Kevin Johansen y Patrick Liotta: coro hispánico.

Alejandro Franov: sitar.

Marcia Krygier : voz.

Diego Jasca : charango.

Gaby Kerpel : programación de Darbuka.

Katja Larchenko: violín.

Javier Casalla : violín.

Kristina Bara: viola.

Dmitir Rodnov: violoncello.

Daniel Falasca: contrabajo.

Martín Pantyrer: clarinete.

Marcos Cabezaz : vibráfono.

Javier Weintraub: violín.

Alejandro Terán: viola.

Julián Gándara: violoncello.

Timoty Cid: murganova set.

San Marcos Sierra: ambiente.

 

PRODUCIDO POR:

Axel Krygier

POST-PRODUCCIÓN:

Manuel Schaller

GRABADO POR:

Axel Krygier en El Oído Erecto

MEZCLA:

Manuel Schaller en El Pie

MASTERING:

Eduardo Bergallo en Mr Master

DISEÑO GRÁFICO:

Pablo Bordenabe, fotografía de Marianela Fasce. Idea de tapa Axel Krygier.

SITIO WEB: www.axelk.com

ENTREVISTA de enero de 2006

AXEL KRYGIER

Nos encontramos con Axel en su casa de Colegiales y en su living, dominado por un piano y una biblioteca, y mate de por medio, habló por primera vez de Zorzal, su flamante trabajo.

¿Cómo nace Zorzal como concepto, y por qué elegiste ese título?

El concepto del disco se fue cerrando con el correr del tiempo, años en este caso, porque contiene temas que son de la época de Secreto y Malibú, que no llegué a mezclar en su momento. Secreto y Malibú fue un disco que   hice entre viajes, que no iba a poder presentar, entonces se ciñó al concepto de la obra (quedó solamente un tema que no pertenecía a la obra), entonces hubo temas que tenía de ese momento que no entraron en ese disco y sufrieron a lo largo de todo este tiempo bastantes modificaciones. Entonces Zorzal es en principio una serie de temas que comenzaron a cuajar, a terminar su cocción, todos más o menos juntos en este último año y medio. Hay un tema por ejemplo que es muy viejo, que lo fui remixando con el tiempo.

Conviven algunos conceptos distintos dentro del disco, cosas con contenido más folklórico si se quiere, o latinoamericano, con uso de instrumentos y ritmos ternarios, con una parte que se dio más por vivir en Barcelona, que es una parte más. Hay un par de temas que tienen un sonido un poco más de club, más nocturno. Después lo que aúna el sonido del disco es, pienso, la batería de Samalea, en todos o en casi todos los temas, más la posproducción de Manuel Schaller, o sea, todos le fuimos dando un sonido que finalmente es el sonido del disco.

Lo del nombre se debe a un tema dedicado a una colonia de pájaros que durante el proceso del disco tuvieron cría acá en el jardín. Me fascino con la observación de los pájaros, le dediqué ese tema al pájaro y después quedó como nombre del disco.

¿Cómo pensás Zorzal en relación a tus discos anteriores?

En el primer disco digamos que metí todas mis ideas, todos los temas que tenía armados, y convivían desde un tema medio de salón, o lounge, con algo totalmente experimental, de cortes, siempre manteniendo algo rítmico que resultaba amable, pero había más saltos entre los temas. También había un gran homenaje folklórico. Secreto y Malibú fue la música de una obra y también tiene temas que no llegan a ser temas, son más paisajes sonoros, y es un universo. En este disco vuelve la variedad, pero no hay tantos saltos tímbricos, suena todo más homogéneo, y además dejé entrar influencias más asociadas con algo más occidental, con el rock, con lo psicodélico. Está más llevado hacia un lugar más funk, psicodélico o groove.

La mezcla de géneros a lo largo del disco es bastante fuerte. Aún así, el disco da una impresión de unidad.

¿Esto fue casual o fue una búsqueda desde el primer momento?

Es algo natural, como te decía, la evolución de los discos me llevó finalmente a tener un disco más compacto en su concepto, en su sonido. Trabajamos juntamente con Manuel Schaller la post-producción, y esto es un factor importante en cuanto al sonido total, aunque cada tema fue tratado de una forma particular, finalmente llegamos a un sonido más homogéneo.

¿Zorzal es un disco armado en la computadora?

Bueno, es un disco que está muy tocado, no tiene tanto la presencia de loops como otros discos, casi no utilicé material que no haya grabado yo. Todo lo grabé en mi estudio casero, con un micrófono o dos, en general usé un AKG S-3000, que es un micrófono decente. Y lo grabé así, cerca de la compu, sin demasiado aislamiento pero sí se procesó el sonido de forma tal de llegar a un buen resultado. Lo mezclamos todo en El Pie, que es un estudio grande, con una consola muy grossa, una SSL, y compresores muy buenos, o sea que todos los instrumentos después de haber sido grabados de una forma muy simple, pasaron por compresores reales que le dieron una calidez al sonido y una calidad que espero que sea apreciable (risas).

Creo que estuvo buena la combinación, tener todo el tiempo del mundo y toda la tranquilidad para grabar en tu casa y después darle el toque...

El disco tiene una línea narrativa, como un cuento que empieza y termina. Y una cierta relación con la magia, ¿no?

Si bien los temas en general salen de un momento particular que no está relacionado con otra cosa, a la hora de organizar el material traté de construir una línea que te llevara.

Tiene un principio que para mí es una obertura, como una entrada a un lugar... hay también como un pasaje, unos pasos y ambiente. Pero sí, se va haciendo cada vez más nocturno el disco. Eso tiene más que ver con la elección del orden de los temas, si hubiera elegido un orden distinto contaría otra cosa.

Para vos, que sos un músico que toca varios instrumentos, ¿cómo resultó la experiencia de grabar con otros músicos?

Es buenísimo. Por ejemplo, la batería es algo que yo no puedo tocar y Samalea es increíble, grabamos todo muy rápido y después yo armé las partes, hay mucho proceso de post-producción en ese caso. Y después hay aportes increíbles, de una violinista, Katja, que grabó los violines en el tema Zorzal, con un arreglo suyo. Mi hermana Marcia, que no es cantante, grabó voces en el mismo tema. Esos fueron aportes invalorables. También grabé las cuerdas con Terán y los demás chicos que tocan con Charly, Javier Weintraub y Julián Gándara, y después hay un sitar de Alejandro Franov, increíble.

Yo lo que hago es armar el tema. Muchos bajos, por ejemplo, los reemplacé por bajos de Christian Basso, que les dio como un sonido real. Los que me gustaban como los había tocado yo, así quedaron. En algunos casos no importa tanto un sonido u otro, pero en otros era vital que los grabara un instrumentista.

¿Cuál es tu relación con lo lúdico, con el juego o incluso con lo humorístico en Zorzal?

No creo que sea humorístico, si no que por ahí hay como cosas descontextuadas, por ejemplo las voces medio folklóricas sobre una base más de club, y eso genera una gracia, pero no es un chiste. A mí también me hace gracia, pero las voces son serias y lo que produce gracia es el contexto en el que aparecen. Están en función de eso, de una sorpresa, pero de ningún modo es un chiste. El humor en la música me parece algo delicado, cuando es evidente a mí me desagrada, por lo menos. Pero por supuesto que me encanta que la gente se ría cuando escucha algo.

Es algo que genera sorpresa, o que por lo menos busca eso.

Por último, ¿querrías contarnos algo más que no hayamos hablado hasta ahora, y que te parezca importante?

Cada tema tiene como una historia, entonces de cada tema podría decirte algo distinto... Este disco en relación a los anteriores es un disco más producido, si se quiere... si bien no hay nadie más que esté detrás, está autoproducido, y significa una evolución en cuanto al sonido con respecto a mis discos anteriores. Hay más temas cantados, sin que ello signifique que sean todas canciones: hay muchos temas que tienen voces, pero que después se convierten en temas instrumentales. Y nada, que disfruté mucho haciéndolo.

 

 

NOTA de enero de 2006

UN DEBATE ACERCA DE LA AFINACION

El Club del Disco fue la sede para un interesante debate entre músicos sobre el tema de la afinación, su relación con la técnica y la expresividad. Aquí les ofrecemos un extracto de los conceptos esenciales que se discutieron

Santiago Vasquez (integrante de los grupos Será Una Noche y Puente Celeste): ¿Cómo encara cada uno el tema de la afinación en sus propias producciones? ¿Cuál es el lugar que le da al asunto de la afinación de las voces y de los instrumentos también?

Axel Krigier (autor de Zorzal , Secreto y Malibú y Échale Semilla!): En relación a la propia producción ... uso el autotune (risas), que es un plug-in que hace que la voz o los instrumentos de viento sean más obedientes respecto de la afinación. Tal vez si uno no tuviera que contar con determinados escuchas, uno no usaría el autotune , uno a veces lo utiliza no porque lo que suena le moleste, sino para que no le moleste al que escucha. Es el productor el que afina. Yo grabé a mi hermana, en la canción Zorzal , del disco que viene. Mi hermana no canta profesionalmente, y no tiene el oído entrenado para captar ciertas sutilezas. Canta lindo, y yo tuve que aplicar la innombrable herramienta (risas). Uno como productor usa esa herramienta para afinar una voz que grabó como si fuera un violín.

Alejandro Franov (autor de Yusuy , Melodía y Opsigno): A mí lo que me pasa, hablando del canto y escucho "qué bien que estoy cantando, por fin estoy cantando afinado" ... y cuando lo escucho, lo borro. Cuando grabo, por ahí estoy convencido en los primeros días que está todo afinado. Y pasa el tiempo y esos sitares que me parecían cósmicos y hermosos se me empiezan a derramar. Hay algo de la escucha al principio que tiene una cosa de imparcial y que cuando después reiterás la escucha empieza a aparecer la imperfección, la cosa humana. De todos modos, yo no uso nunca autotune , no tengo el plug-in. Tengo un reductor de ruido y un compresor.

Edgardo Cardozo (integrante de los grupos Será Una Noche y Puente Celeste, y autor de varios CDs como solista): A mí me pasó en un momento que ya no me importaba nada, porque para tener buena afinación en la guitarra tenés que tener un muy buen instrumento y muy buenas cuerdas. A mi me parece que el eje más que la afinación es la desafinación. Ahora, ¿cuándo la desafinación empieza a ser molesta? Si el tipo toca con una guitarra que es mala, sin embargo es muy buen músico, y el sonido va a ser desafinado, porque el instrumento es malo. ¿Qué pasa, ahí lo perdonás o lo hachás? Y, ahí tenés que empatar. Con el autotune , a lo largo de todo un disco con autotune , uno se anestesia y te parece como un maquillaje ... Una cosa es algo que pretende ser un Fa Sostenido y es un Fa romo, totalmente cuadrado. Y otra cosa es cuando surge algo nuevo, imprevisto, cuando el tipo, en su expresión, ya no tiene más notas para catalogar eso. No hay más notas, no hay más altura, es un sentimiento. En algún disco de Chico Buarque, hay varios pedazos donde las voces están desafinadas, sin embargo los arreglos de los instrumentos de la base suenan perfectos. Y hay algo de fondo y figura: la figura puede derrapar, puede ir de lo apolíneo a lo dionisíaco sin problemas, de conocer las notas a derrapar, de ser un curda a cantar un tema donde el tipo está derruido, entonces ¿qué importa si afina o no?

Axel Krygier: Eso que se ve ofendido es la belleza, desde lo clásico, porque lo clásico se ve proyectado en los estilos hasta del folklore, cuando vos ves esos corales chalchaleros vibrantes y afinados, o desafinados en su grado justo, es una proyección de esa belleza clásica que conmueve a todos. Hay un par de cosas: una es el artista que no llega a afinar porque no se da cuenta, otra es el productor que va a afinar al artista que no se dio cuenta. De los discos que conocemos de la radio, gran parte de los artistas desafinan, y después son corregidos. Yo cuando grabo, grabo trompetas e instrumentos que no sé tocar bien, las afino después, o sea las afino después porque no las puedo afinar antes. No porque no lo escuche, sino porque no puedo técnicamente. Pero si es un disco de world music , o de folklore, una grabación de campo, donde vas y registrás a un grupo de aborígenes, ahí la belleza es otra. La inocencia tiene una belleza que depende más de su pureza, y si uno compra un disco de un artista contemporáneo, uno espera que por algún medio demuestre que es consciente de que está desafinando, que se justifique por algún lado.

Richard Shindell (artista norteamericano, autor de Vuelta y Somewhere Near Patterson entre otros trabajos): Tiene que ver con un contexto. También tiene que ver con el género. La música cajun de Louisiana es increíblemente desafinada, pero un canción de Louisiana bien afinada no funciona, no es auténtica. Y la gente cuando escucha una canción cajun de verdad, no está pensando "Qué lindo a pesar de la desafinación", no se escucha, hay una actitud musical y psicológica que supera el detalle técnico de la afinación. Es una voluntad colectiva de la comunidad y del género. Pero en mi caso, una desafinación me molesta mucho, a mí no me gusta cuando estoy cantando desafinado. Y tocando la guitarra tampoco. Entonces depende del contexto, y de la voluntad de la persona.

Santiago Vazquez: Hay una afinación o desafinación del género, y después hay otro tipo, el producido por una falencia técnica. Es raro, porque psicoacústicamente uno percibe la desafinación cuando va acompañada de otras cuestiones, como una cuestión emotiva, que hace que la persona se vea desbocada, arriada fuera del campo del control de la afinación. Y eso emociona también.

Alejandro Franov: Hay algo que supera el fenómeno de la afinación científicamente hablando, hay una afinación que excede el autotune que es la afinación de las personas juntas haciendo música. Cuantas veces nos ha pasado que tocamos, y después escuchamos lo que tocamos, y sonaba como la mierda. Sin embargo en ese momento, nosotros y el público estábamos en llamas, porque lo que se estaba produciendo ahí superaba totalmente la afinación.

Richard Shindell: Para mí en un concierto en vivo, tocar una guitarra desafinada aunque sea un poquito, es una pesadilla. No puedo cantar, arruina el concierto para mí. Para mí es una tragedia, y tomo mucho tiempo tratando mantener una guitarra afinada, es una obsesión, yo creo que mi público no es tan exigente como yo. Y tengo de vez en cuando que dejar de afinar porque sé que molesta más mi obsesión que la desafinación, tengo que encontrar el equilibrio entre las dos cosas. Tiene también que ver con el público, con la actitud del público hacia el artista, no es una cosa que existe solamente en la música. La respuesta natural de cualquier músico sería tratar de controlar el error, y yo soy culpable como todos, si no más.

Alejandro Franov: De todos modos es interesante, como una de las metas del músico, dar la nota, tiene que estar ultraafinada, una nota en especial o una serie de notas. Una escala, por ejemplo, que uno está toda la vida tratando de que esas notas, en ese momento, sean las notas, por más que uno cometa el desliz de desafinar a veces.

Edgardo Cardozo: Para la gran mayoría de la gente la desafinación es cualquier cosa, habría que hacer una encuesta y preguntarle a las personas "¿Vos qué entendés por afinación?", te dicen "A mí no me gusta tal artista, porque desafina mucho", y te empieza a dar una explicación que no tiene nada que ver con lo que es la afinación. Tiene que ver con el vibrato , o a lo mejor con la forma de decir, o porque la cantante es muy arrabalera...

Santiago Vasquez: O la diferencia entre desafinación y disonancia, algo de alguna manera áspero, que al escucha le suena mal. Yo he visto casos en los que un cantante muy afinado, en un contexto armónico en el que su voz está todo el tiempo pegándole en el palo, por las notas, ya que está pensado con disonancias, y lo escucha una persona normal y dice "Eso está desafinado, es horrible, canta muy mal". Es difícil de discernir por ahí para alguien que no es músico cual es el problema. Clavó o no clavó la nota en el semitono tal cual tendría que estar en la temperación, o simplemente esa nota no está dentro del acorde y por eso suena medio rara...

Axel Krygier: De alguna manera la gente se da cuenta de que algo está afinado, porque lo afinado es como lo brillante, es algo perceptible por un oído normal, por eso se llegó a la afinación temperada, cuestión que todo suene decentemente para el oído. La afinación temperada es la brevísima corrección de la distancia entre los semitonos para poder utilizar las doce notas de la escala como tonalidades.

Santiago Vazquez: Tiene que ver con una relación de dos en realidad, no con algo absoluto en sí mismo, ni siquiera desde cuál es el margen permisible en un estilo, sino del que escucha. El que escucha es una parte fundamental de la desafinación. Hay algo misterioso en esa relación, que es lo mismo que el problema de la comunicación en su conjunto. ¿Es posible comunicar algo que yo pienso? La afinación no es solamente entre una nota y su contexto, o un ritmo, o un sonido, sino también entre alguien que expresa y alguien que está percibiendo. Para el que percibe puede estar desafinado algo que para el otro está afinado. Y eso, ¿cómo se diferencia del punto en que uno puede decir "el que desafina no sabe que desafina"? Porque para él no desafina, y para el que escucha sí desafina. Entonces hay algo misterioso en esa relación, que es lo mismo que el problema de la comunicación en su conjunto. ¿Es posible comunicar algo que yo pienso? ¿O no, es totalmente imposible y mi afinación es emparejable a la afinación de los demás pero es otra, y en algunos casos es muy otra y suena desafinado, porque se escapa ya del parámetro que uno considera aceptable como escucha?

Edgardo Cardozo: A nivel mental, las vibraciones mentales son muy subjetivas,   y creo que es utópico que alguien pueda entender toda ese rebote.

Axel Krygier: Tiene que ver con hacer algo que parezca real. En la comunicación musical está eso: el aspirar a hacerlo muy bien, o no hacerlo muy bien no siempre va a ir en detrimento de lo que se está dando, porque muchas veces lo personal, como no afinar muy bien o no tener buena dicción puede ir a favor.

Richard Shindell: También tiene que ver con la posibilidad de escuchar muchas veces la misma cosa, y no solamente escuchar un concierto. Yo creo que es una cosa escuchar algo desafinado en un concierto, porque viene la nota y se va de golpe, y no hay manera de pensar mucho si está desafinado o no. Pero con una grabación se puede averiguar, se puede volver, buscar el error.

Edgardo Cardozo: No habría comprobación de la desafinación si no hubiera un registro de lo que se hizo. El disco queda como una foto, es interesante cómo el disco llegó a ese extremo en que el autotune es porno duro. A nivel espiritual, con respecto a la música.

Richard Shindell: Horowicz después de muchos años volvió a tocar en Carnegie Hall. Tocó muy bien, pero hay errores, notas totalmente afuera del registro, notas que no tienen nada que ver, y en la grabación oficial que salió justo después del concierto arreglaron todo. Pero acaban de salir algunas ediciones "de verdad", sin editar, y mucha gente dice que son mejores.

Santiago Vasquez: Porque al tipo le pasó eso, la verdad es que le pasó eso. Puede que sea más fuerte lo que le pasó en realidad que lo "correcto".

Richard Shindell: Perdono por género, perdono por instrumento, perdono por el genio del músico. El público también perdona, según el contexto. Hay contextos culturales y contextos personales.  

 

Te invitamos a participar de este debate en nuestro

foro en internet.

 

Club del Disco

 

Club del Disco - +54 (11) 4777 8242 - club@clubdeldisco.com
Godoy Cruz 2661 1º 4to. - (C1425FQI) Ciudad de Buenos Aires - Argentina

qué es el club? | cambios en tu pedido | consultas

¿problemas para visualizar el sitio?