¿Cómo surgió el concepto de Son dos?
Creo que a medida que fueron surgiendo las letras de Doctor y Son dos, las dos canciones que hay en el disco, fue emergiendo la idea de tomar un mismo tema y verlo desde dos lugares distintos. No diametralmente opuestos, pero sí radicalmente diferentes. Después descubrí en los otros temas del disco muchas más de estas dualidades. Las vi en varias formas, en varios registros, y pude ver que esta idea había estado rondando mi mente desde hacía un tiempo ya. Entonces lo que hice al elegir el título, el arte y otros detalles del disco fue nada más subrayar estas coincidencias que ya existían en la música.
¿Qué sentís que cambió de Flores a Son dos, en estos años?
Pienso que son dos discos bastante similares en el sentimiento, pero bastante distintos en la forma en que ese sentimiento está expresado. Es decir, creo que uno siente y piensa más o menos las mismas cosas a lo largo de la vida, pero encuentra distintas maneras de decirlo y circunstancias dónde decirlo. En mi caso, siento que todo esto no es más que un eterno intento y esfuerzo de elocuencia. Aparte del cariz más filosófico de la cuestión, Son dos es un disco que tiene muchos menos solos improvisados, donde toco mucho menos el saxo y me intereso más por la composición y los arreglos de grupos instrumentales un poco más grandes que los que usé en el disco anterior. También canté un tema, lo que no había hecho en Flores.
¿Hubo cierto grado de improvisación en la grabación, o estaba todo escrito?
Un poco y un poco. Es un grupo con el que venimos tocando hace bastante. Todos los temas fueron delineados con bastante claridad desde el papel, pero también ocurre que ya no necesitamos leer las partituras para tocarlos. Eso nos da la libertad de improvisar cada vez que tocamos, y de esa manera sentimos que podemos mantener la frescura del toque y las ganas de seguir interpretando los temas cada vez que los grabamos o tocamos en vivo. Eso es en el caso del grupo estable y los grupos más chicos, como en los temas Son dos o Sangre. Los arreglos más orquestales y de grupos más grandes, como en Doctor o Ruido, sí estaban todos escritos y fueron tocados más a rajatabla.
¿Cómo sugerís escuchar esta música?
Me da la sensación de que es un disco que combina algunos temas que llevan a cierta introspección. y otros temas que son más directos y livianos. Creo que por eso las circunstancias pueden ser muy variadas y puede variar bastante la escucha de acuerdo a las circunstancias en las que ocurra. Escucharlo solo o de a dos está muy bien. A mí me gusta mucho escuchar música cuando estoy cocinando, ordenando o haciendo cosas de ese tipo en casa. No sé por qué, siento que me puedo meter mucho en la música cuando estoy en esas actividades caseras. Por eso me imagino al que escuche el disco haciendo algo así. Aunque también en el subte o en el auto puede estar bien, en el campo, en el mp3, en una reunión o de a mucha gente puede ser también.
Contanos de dónde viene la idea del arte de tapa.
Tanto Fede Colletta (el artista que hizo el cuadro de tapa) como Pablo Gentile (el diseñador gráfico) inmediatamente comprendieron y aprovecharon la idea del disco y usaron la dualidad para realizar el arte. La obra de tapa está compuesta de dos tramas de puntos ligeramente desfasadas, lo que sentimos que expresa muy bien el espíritu del disco.
>Podés ver y escuchar algo del disco Son dos acá

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