Buenas tardes, aquí en Buenos Aires ya es la tarde.
Buenas tardes para tí, ¿me oyes bien, Germán?
Sí, sí; gracias por atenderme, ¿cómo esta usted?
Muy bien, solo que esta modernidad, esta tecnología un poco que nos atropella...
... también nos permite vernos a la distancia, y charlar.
Sí, pero a mí me atropella.. (se ríe, y saluda con la mano a la webcam). ¡¡Holaaa!!
Hola, ¿dónde está ahora exactamente?
Estoy aquí en Celaya, Guanajuato, México.
¿Está allí de vacaciones unos días o estuvo dando conciertos en México?
Estoy tratando de descansar, pasado mañana tengo un concierto en Guanajuato, en la noche, en el Festival Cervantino.
Bien, entonces está ya en plena gira con su último disco La bodega...
Sí señor. Bueno, yo estoy de gira desde que salí de casa. Uno sale de su casa y… ya esta en la ruta pues; yo ya llevo 8 días de salida, ya estoy en gira, haciendo entrevistas y todas esas cosas. Así que, en gira.
¿Y está con ganas de venir a Buenos Aires?
Pues con muchas ganas, porque tenemos que conquistar los corazones de esa ciudad, y de todos los argentinos. Realmente yo pienso que una sola vez no es mucho; uno tiene que construir con muchísima constancia, hay que compartir y trabajar para llegar al público, porque en el arte, en la música también existen esos otros valores para sembrar.
La esperamos claro, por todo eso y más. ¿Sabe algo al respecto de la edición de su último disco acá? Porque no se editó todavía en Argentina La bodega.
Yo le dije a la persona que está encargada de esto que me parecía bueno que lo sacaran allá, ¿no? Como decimos acá en Colombia, sería muy chévere que saliera allí. Pero yo pienso que también es valedero que después de que a nosotros nos vean, esa va a ser la estrategia para que se vendan los discos. Ojalá que la gente tenga más ganas de escucharnos... (risas).
Porque acá, los discos que se editaron hasta el momento son solo Carmelina y Pacantó.
Uy, faltan bastantes…
Y que ya llevan varios años, claro…
Falta la continuidad, claro que sí. Eso hay que hacerlo allá, cómo no, hay que hacerlo. Y gracias por haber escuchado la música y por haberla apoyado allí en tu país.
Bueno, para hablar un poco de su tradición dentro de la música de su país; ¿dentro de la distintas músicas folklóricas colombianas se siente parte de alguna en particular? ¿De las músicas folklóricas de Colombia siente que alguna le pertenece a Totó la Momposina, o que Totó la Momposina pertenece a alguna de ellas?
Mira, yo pienso que en este momento yo como latinoamericana, como americana pienso que no solamente estoy cantando la tradición de mi país, sino la tradición de toda la América. ¿Quieres que te diga por qué? Porque si aparece una persona hablando de la música, de la identidad de otros países, al igual que nosotros también lo hacemos con lo que tenemos: nuestra música, nuestra identidad de lo que pasa aquí, entonces así comienzan también a hacer su trabajo de la música otros, con su identidad. Sé que esto sucedió porque me he encontrado con varias personas de Panamá, de Venezuela, del Ecuador, de Chile y me dicen que ellos agradecen mucho el trabajo porque yo he sido una guerrera, porque yo he ido con hacha, machete y garabato, que no ha sido nada fácil, diciendo que existimos. Y esa música de la identidad popular va por todo el mundo entero, pero en especial a la América, o Sudamérica. Yo solamente lo que hago es divulgar la música de mi país, la música que hemos heredado de nuestros ancestros. Nuestros ancestros son indígenas, nadie lo puede negar. Pero también tenemos ese otro ancestro, el ancestro que llegó, con los africanos, que tampoco lo podemos negar, así como los conquistadores que llegaron, que no los podemos negar y eso lo estamos formando, un nuevo continente, que no obstante de haber llegado una conquista con violencia, nosotros lo estamos trasmutando con amor. En algunas zonas aparece la música como si fuera que la impusieron. En el caso de nosotros, de Colombia, la música de nuestra identidad, en un intento de la convivencia, de la interrelación, y esa es la música.
Para compartirla.
Para compartirla, sí. Bueno y ahí estamos…
Una pregunta, hablando de la música, de cómo se interpreta y de lo que se escucha en los registros de Totó la Momposina, ¿cómo graban los discos? Si los graban los músicos por separado o se graba todo en vivo.
¡No lo permita Dios separados! Tiene que ser juntos porque el “do re mi fa sol la si do” están en un solo pentagrama, niño (se ríe). Eso es en bloque (se ríe).
Porque se escucha en la música también la integración que fluye.
¡Se nota! No es que vamos a grabar uno… no, eso es en bloque, todos juntos allí. Claro que se ponen módulos y esas cosas para que no se pasen los sonidos de algunos instrumentos, pero no… Además yo pienso que esas son energías y que esas energías se sienten en el disco, y sí que se sienten. La música es eso, nosotros tenemos un solo pentagrama; la clave de sol no está solita, niño… (se ríe) sale a partir de la segunda línea del pentagrama.
Y las composiciones para el último disco, ¿salieron pensadas ya para este disco, o hay cosas que son de otras épocas?
Claro, hay varios compositores, algunas que vienen de los bailes cantados, por ejemplo como Manita Uribe.
Sí, con ese tema empieza el disco. Una suerte de cumbia con vientos...
Manita Uribe… sí señor, había un músico que iba a la casa antiguamente, porque ahí en la casa de mi papá se hacían unas parrandas... y a esa la cantaba Antonio Villa, y eso viene de cantoras tradicionales, entonces por eso está ahí, cantado con todo un sentimiento. Porque yo una vez me trasmuté y me pasé a las parrandas de mi papá; así uno se apropia, eso no es inventado. Entonces cuando las cosas salen del corazón pues tienen que salir bonitas, y lo hago así, por respeto a la música. Quedó bonita.
¿Y usted toca algún instrumento?
Bueno, me encanta tocar toda la percusión. Por ahí de vez en cuando, cuando están los muchachos ya descansando entonces me pongo yo a tocar...
Quisera saber un poco sobre su visión de los jóvenes o de la música que está pasando ahora en Colombia y de cierta expansión que hay hacia el exterior, con muchos grupos jóvenes, que no sé si los conoce, por ejemplo a Sidestepper, Chob Quib Town, o el caso de Lulacruza que son los que van a compartir acá el escenario con usted, que son propuestas distintas pero que tienen que ver con la riqueza del folklore de Colombia, me parece. Si los escuchó, está al tanto...
Claro que estoy al tanto de lo que están haciendo. Mira, cuando uno es joven, uno hace la música que quiere. A mí me preguntas que yo qué opino de eso, yo no tengo derecho de opinar porque cada quien desarrolla su música como la quiere hacer, y más en el mundo de la música, y más ahora que hay muchísimas informaciones e influencias, entonces yo no soy quién para calificarlos a ellos. La vida y el tiempo dirán lo que es perecedero y lo imperecedero. Lo que perdurará, perdurará. Y eso es lo más importante. Ahora yo hago mis propuestas, y la música tiene tantas posibilidades, pero cada uno sabe lo es el corazón de un país y su música, y eso es lo que hay.
En el grupo que va a tocar acá, el dúo Lulacruza, hay un argentino, ¿sabía?
Lo que pasa es que los argentinos, los colombianos, los chilenos, los puertorriqueños… en cualquier momento se puede hacer una síntesis, eso es lo más importante que tenemos nosotros los latinoamericanos, es que nos adaptamos a las circunstancias. Para los cubanos, ellos tienen una gran escuela, pero para ellos es bastante difícil tocar la música de nosotros como nosotros la conceptualizamos, porque ellos tienen su escuela. Nosotros aquí no tenemos esa escuela, solamente tenemos la escuela de la vida, la escuela de la vida que guarda, en mi caso, guarda los elementos tradicionales no como si fuera un museo.
Sí, como una materia viva.
Una materia viva, tú lo has dicho, que sale a partir de la percusión, que es el corazón de los países. En el África por lo menos todos tocan tambores; eso no significa que no toquen la kora o que no toquen la guitarra o que no toquen el piano eléctrico o los sintetizadores y a eso le ponen su tumbao, o sea, su asunto, le ponen su asunto. Entonces nosotros a nuestros tambores les ponemos nuestro asunto y las cosas que llegan alrededor tienen que adaptarse a ese asunto, que es el ritmo, la esencia. Entonces los muchachos de ahora, ellos están descubriendo las otras influencias, pero también están descubriendo las influencias de mi Colombia. De ellos depende si quieren continuar o no quieren continuar. En mi caso, hasta la muerte. Lo tengo que hacer. Es un deber, un compromiso, y un derecho.
¿Sería como un mandato divino?
Así mismo es, porque una cantaora es eso, porque no solamente yo sé cantar, tengo que saber de todo un poquito: de derechos, de pasiones, de ustedes... (se ríe)
Y de la música argentina, hay alguna en particular que la atraiga más, del folklore, o de la música de Buenos Aires…
Bueno, me encanta… Ustedes allá tienen una gran oferta a todo nivel, lo comparo con la Gran Vía de España, son teatros donde se ve de todo... El Cuarteto Cedrón, por ejemplo, que ustedes tiene allá, que son grandes artistas, tienen a Susana Rinaldi, que es una gran cantaora, canta muy lindo. Pero tampoco uno puede olvidarse de Mercedes Sosa, o también Libertad Lamarque cantaba bonito, y así sucesivamente con todos los grandes artistas que ustedes tienen, que siempre seguirán saliendo. Porque la Argentina siempre ha sido un país que ha trabajado la cultura para el arte, porque donde uno se va a una avenida donde encuentra teatros de lado y lado, eso sí ya es una quinta maravilla. ¿Me estás escuchando lo que estoy diciendo?
Sí, claro.
¡Una quinta maravilla! Y yo sabía que para yo entrar a cantar a Sudamérica tenía que comenzar por la Argentina. Voy a decirlo públicamente: para mí haber ido a cantar al Bicentenario Argentino fue maravilloso, una celebración muy importante, por todo lo que fue esa celebración. Un millón de personas, mucha cultura, y la cumbia allí junto a los pueblos de toda la América, de Argentina, de Chile, de Uruguay, Perú, Ecuador, cada quien con su asunto, pero estaba la cumbia presente, y otras música comunes a través de nuestros ancestros comunes, los africanos.
¿Y de qué viene el show que vamos a ver acá en Buenos Aires?
Toda música tradicional de mi país, de la costa del área del Caribe. Mucho ritmo y baile...
Bueno, muchas gracias, allí estaremos, y me voy a presentar así me ve en persona.
Claro, ¿cómo no te voy a reconocer? Eso es algo que uno tiene que desarrollar también en el arte, lo que es la voz, uno reconoce a las personas, “ah, tú eres fulanito de tal”… por la voz.
Ok, será un placer.
Muy bien. Un placer enorme para mí también.
Muchísimas gracias, Totó. Y nos vemos acá en Buenos Aires entonces, la esperamos para cantar y bailar.
Bueno, besos y abrazos para ti, gracias por la entrevista.
No, por favor, gracias a usted.
Chaau! See you (y saluda a cámara con una sonrisa impecable) Besos, corazón.


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una diosa!
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